| De acuerdo con la información recopilada por investigadores, el menor tendría un historial delictivo que se remonta al año 2023, cuando apenas tenía 14 años |
Nuevos detalles siguen saliendo a la luz en la investigación por el asesinato de las hermanas Sheerydan Sofía Hernández, de 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 17, cuyos cuerpos fueron encontrados enterrados en un lote del barrio Maranatha, en el municipio de Malambo, Atlántico.
Uno de los principales señalados es un menor de 17 años, conocido con el alias de ‘el Mono’, quien fue aprehendido por las autoridades el pasado 4 de marzo durante un operativo en el que también fue capturado Juan David Taboada Olivera, de 19 años, alias ‘Tata’.
De acuerdo con la información recopilada por investigadores, el menor tendría un historial delictivo que se remonta al año 2023, cuando apenas tenía 14 años. En ese momento habría sido reclutado por el grupo delincuencial ‘los Costeños’, donde presuntamente cumplía funciones como sicario bajo órdenes de Carlos Alberto Ortiz Blanco, alias ‘Cachete’.
En 2024, el adolescente fue aprehendido y sancionado con ocho años de reclusión en el centro para menores El Oasis, tras ser señalado por los delitos de homicidio y extorsión. Sin embargo, en noviembre de ese mismo año logró fugarse del centro de reclusión.
Tras su escape, el menor habría viajado al departamento de Antioquia, donde, según las autoridades, se vinculó a disidencias de las Farc bajo el mando de alias ‘Calarcá’.
Durante un enfrentamiento entre ese grupo armado ilegal y tropas del Ejército Nacional en el municipio de San Andrés de Cuerquia, el adolescente resultó herido por un disparo en una pierna.
Posteriormente fue entregado a las autoridades en Medellín, donde fue atendido en calidad de víctima de reclutamiento, situación que le permitió recuperar la libertad y regresar tiempo después a Barranquilla.
Las investigaciones señalan que, tras volver a la capital del Atlántico, alias ‘el Mono’ habría retomado sus vínculos con estructuras delincuenciales dedicadas al microtráfico.
En medio de las pesquisas por la desaparición de las hermanas Hernández, los investigadores del Gaula siguieron el rastro de un teléfono celular desde el cual se habrían enviado mensajes extorsivos a la madre de las adolescentes, en los que exigían cerca de cinco millones de pesos por cada una para su supuesta liberación.
Durante labores de seguimiento, las autoridades ubicaron a los sospechosos en cercanías de la Vía al Mar, en jurisdicción de Puerto Colombia, donde participaban en los conocidos ‘piques ilegales’.
Al notar la presencia de los investigadores, los jóvenes intentaron escapar en motocicleta, pero terminaron chocando y sufriendo golpes, por lo que fueron trasladados a la Clínica Altos de San Vicente, en Barranquilla.
Fue en ese momento cuando las autoridades confirmaron la identidad de los sospechosos y avanzaron en las diligencias judiciales.
Según las autoridades, alias ‘Tata’ es señalado de haber sacado a las adolescentes de su vivienda en el barrio La Sierrita, en el sur de Barranquilla, durante el Martes de Carnaval.
Otra de las pistas que analizan los investigadores está relacionada con un mensaje que habría desencadenado el crimen. De acuerdo con la información recopilada, una joven que se encontraba en una fiesta en Malambo habría tomado el celular de una de las víctimas y alertado al menor con la frase: “pilas que te van a vender”, insinuando que las hermanas supuestamente lo iban a entregar a otra estructura criminal.
Las autoridades manejan como una de las hipótesis que el doble homicidio estaría relacionado con disputas entre estructuras delincuenciales en el área metropolitana de Barranquilla.
El caso continúa en investigación mientras las autoridades buscan establecer si existen más personas involucradas en este crimen que ha causado conmoción en el Atlántico.

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