| Nueva York vivió este lunes un emotivo adiós al legendario trombonista y compositor Willie Colón |
Nueva York vivió este lunes un emotivo adiós al legendario trombonista y compositor Willie Colón. Entre aplausos y los sones de “La Murga”, familiares, amigos y admiradores participaron en una misa pública celebrada en la emblemática Catedral de San Patricio, en pleno corazón de Manhattan.
La ceremonia congregó a decenas de seguidores del artista, considerado una de las figuras más influyentes en la historia de la salsa. Tras el acto religioso, el sepelio se realizó de manera privada.
Uno de los momentos más simbólicos se produjo a la salida del féretro del templo. Trombonistas de distintos puntos de la ciudad acudieron con sus instrumentos para despedir al músico, respondiendo a una convocatoria pública que buscaba rendirle tributo con el sonido que marcó su carrera.
Durante la ceremonia, sus hijos Diego y Alejandro Colón ofrecieron palabras cargadas de emoción. Ambos destacaron que, más allá de su fama internacional, su padre fue un hombre profundamente comprometido con la familia, la disciplina y el orgullo por las raíces latinas.
Recordaron además que el artista siempre creyó en la música como una herramienta para unir culturas y contar las historias de las comunidades migrantes en Estados Unidos.
El fallecimiento de Willie Colón, ocurrido el pasado 22 de febrero, dejó un enorme vacío en el mundo de la salsa. Su legado musical, construido durante décadas y marcado por innovaciones y colaboraciones históricas, ayudó a consolidar este género como uno de los símbolos más fuertes de la identidad latina.

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