Lo que comenzó como una historia de aparente abandono tomó un rumbo inesperado. Agustina Polo Ayola permanece en una clínica del departamento del Atlántico, rodeada de silencio y sin la compañía de familiares, situación que generó múltiples cuestionamientos en la comunidad.
Sin embargo, en medio de los señalamientos, una versión distinta salió a la luz. Una mujer identificada como Nelfida Almanza, quien asegura ser su hija y reside en Venezuela, decidió pronunciarse públicamente y revelar un pasado que, según afirma, pocos conocen.
“Pregúntele por qué nos vendió pequeñas, nunca pensó que llegaría a vieja”, expresó, dejando al descubierto una historia familiar compleja y marcada por el dolor.
De acuerdo con su relato, tanto ella como su hermana fueron separadas de su entorno desde muy temprana edad, en circunstancias que describe como profundas y difíciles de superar. Esa experiencia, asegura, fracturó cualquier posibilidad de reconstruir el vínculo con el paso de los años.
La mujer también señaló que su madre presentaría comportamientos asociados a afectaciones de salud mental, lo que habría dificultado intentos previos de acercamiento y convivencia.
Hoy, desde la distancia y enfrentando limitaciones económicas y personales, sostiene que no puede hacerse cargo de su cuidado. Por ello, pidió la intervención de las autoridades competentes para que evalúen la situación y definan las medidas a seguir en este caso que sigue generando debate.
No hay comentarios:
Publicar un comentario