El menor permanece hospitalizado en el Hospital San Jerónimo de Montería, donde recibe atención médica permanente. Sin embargo, sus familiares denuncian que, pese a la gravedad de su condición, aún no ha sido posible conseguir un cupo en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) pediátrica, indispensable para continuar con su tratamiento.
De acuerdo con sus allegados, el niño sufrió la mordedura en el rostro, una lesión que, sumada a los efectos del veneno de la mapaná, aumenta el riesgo de complicaciones y hace necesaria una atención especializada de manera inmediata.
"Cada minuto cuenta para salvar su vida", manifestaron sus familiares, quienes hicieron un llamado urgente a la Secretaría de Salud de Córdoba, a la EPS responsable y a la red hospitalaria para que agilicen la asignación de una cama en UCI o gestionen su traslado a cualquier centro de alta complejidad del Caribe colombiano que cuente con disponibilidad.
La comunidad de Tierralta también se unió al llamado y pidió la intervención de las autoridades sanitarias y de los organismos de control para garantizar que el menor reciba la atención que requiere en el menor tiempo posible.
Mientras tanto, familiares y habitantes del municipio permanecen a la espera de una respuesta oficial que permita activar los protocolos de emergencia y asegurar el acceso del niño a una UCI pediátrica, en un caso donde el tiempo puede ser determinante para salvar su vida.

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