El procedimiento se realizó durante un puesto de control. Los agentes detuvieron la ambulancia de placas HBO 450 y, debido a que se trataba de un vehículo destinado a la atención de emergencias, inicialmente verificaron si se encontraba atendiendo algún servicio médico.
Durante la inspección, las autoridades establecieron que el conductor presentaba grado uno de alcoholemia y que la ambulancia no estaba realizando ningún traslado o atención relacionada con un caso de salud.
Según la información entregada por las autoridades, en el vehículo viajaban ocho familiares del conductor, entre ellos dos menores de edad, quienes aparentemente se dirigían al río Pance para pasar el día.
Ante esta situación, la ambulancia fue inmovilizada y trasladada a los patios. Al conductor también le fueron impuestas las sanciones correspondientes por conducir bajo los efectos del alcohol y por el presunto uso indebido de un vehículo destinado a la atención de emergencias.
El subsecretario de Movilidad de Cali, capitán Luis Fernando Escobar, rechazó el hecho y recordó la importancia de estos vehículos para la atención de emergencias y el traslado de pacientes.
El caso quedó en manos de las autoridades, que deberán determinar las responsabilidades correspondientes por el uso de la ambulancia para un fin distinto al de la prestación del servicio de salud.


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