Edwin José Olivero Montiel, de 48 años y oriundo de Montería,y la estudiante Shaira Villalba Villalba, de 14 años, murieron en el accidente. Otros 31 estudiantes resultaron heridos.
Morroa, Sucre. Una tragedia enluta a una familia de Montería y a la comunidad educativa de Morroa, luego del accidente de un bus escolar ocurrido al mediodía del miércoles 9 de septiembre en la vía que comunica a Morroa con Colosó, a la altura del corregimiento La Peñata.
En el hecho murieron Edwin José Olivero Montiel, de 48 años, oriundo de Montería, quien conducía el vehículo, y la estudiante Shaira Villalba Villalba, de 14 años.
De acuerdo con las versiones conocidas de manera preliminar, el bus habría presentado una falla en el sistema de frenos cuando transportaba a estudiantes de la Institución Educativa Cristóbal Colón de Morroa hacia el corregimiento El Yeso y el sector de Pechelín.
La situación habría sido advertida por el conductor, quien, según las primeras versiones, manifestó que se habían quedado sin frenos mientras avanzaban por este corredor vial.
El vehículo terminó accidentándose y Olivero Montiel quedó atrapado entre las latas del automotor. Pese a los esfuerzos realizados durante la emergencia, murió en el lugar.
La estudiante Shaira Villalba Villalba también perdió la vida como consecuencia del accidente.
31 estudiantes resultaron heridos
En el bus se movilizaban 36 personas. Tras el accidente, 31 estudiantes resultaron lesionados y fueron trasladados inicialmente al hospital local de Morroa.
Debido a la gravedad de algunas lesiones, 27 de los menores fueron remitidos a una clínica de Sincelejo, mientras que otros cuatro recibieron atención médica en un centro asistencial de Corozal.
La emergencia movilizó a organismos de socorro y autoridades, entre ellos integrantes del Cuerpo de Bomberos, la Defensa Civil y la Policía Nacional, quienes participaron en las labores de rescate, atención y traslado de los afectados.
Intentaron detener el bus
En medio de la emergencia, dos estudiantes lograron salir por una de las ventanas del vehículo y ponerse a salvo.
Según las versiones conocidas, el conductor de una volqueta que transitaba en sentido contrario habría observado que el bus escolar tenía dificultades para detenerse y atravesó el vehículo pesado con el propósito de intentar frenarlo y evitar que terminara cayendo por un abismo.
Dos motocicletas también estuvieron involucradas en el accidente. Sus conductores, según la información preliminar, lograron salir ilesos.
La maniobra del conductor de la volqueta habría contribuido a evitar que el bus continuara su recorrido hacia una zona de mayor peligro.
“Papi, nos accidentamos”
Uno de los momentos más angustiosos de la emergencia ocurrió cuando uno de los estudiantes que logró salir del bus se comunicó con su padre, Deibinson Pérez Chávez, para pedir ayuda.
“Papi, nos accidentamos aquí en La Peñata. Quiero que nos manden una ambulancia porque hay muchos heridos”, habría dicho el menor durante la llamada.
Su padre contó que, pese a la situación que acababa de vivir, su hijo estaba preocupado principalmente por sus compañeros que permanecían dentro del vehículo.
Según el relato familiar, el estudiante pidió que enviaran varias ambulancias porque había numerosos menores lesionados.
La comunicación permitió alertar sobre la magnitud de la emergencia mientras en la zona comenzaban las labores de rescate.
Investigan las causas
El CTI de la Fiscalía realizó la inspección técnica de los cuerpos de las dos personas fallecidas y asumió las diligencias correspondientes.
Ahora las autoridades deberán establecer las causas exactas del accidente y determinar si una falla en el sistema de frenos provocó que el conductor perdiera el control del bus.
También deberán establecer las condiciones mecánicas en las que se encontraba el vehículo y verificar si cumplía con los requisitos exigidos para prestar el servicio de transporte escolar.
La tragedia volvió a poner la mirada sobre la vía La Peñata–Morroa, cuyo estado ha sido motivo de reclamos de habitantes de la zona en años anteriores, quienes han pedido intervenciones y mejoras en este corredor.
Mientras avanzan las investigaciones, las familias de los estudiantes permanecen atentas a la evolución de los menores lesionados y esperan respuestas sobre las circunstancias que llevaron a esta tragedia.
Para la familia de Edwin José Olivero Montiel, oriundo de Montería, y para los allegados de la joven Shaira Villalba Villalba, el accidente dejó una pérdida irreparable.

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