El municipio que lo vio nacer le rindió homenaje durante su sepelio, en una despedida cargada de tristeza y recuerdos, en la que familiares, amigos y allegados acompañaron su último recorrido al compás de los ritmos tradicionales de la región.
Ramírez Flórez era reconocido por su labor como odontólogo y su estrecho vínculo con el folclor, especialmente con las expresiones musicales que representan las raíces y tradiciones de las comunidades costaneras de Córdoba.
Durante su despedida, el bullerengue y el vallenato se convirtieron en una forma de honrar su vida, su identidad cultural y el legado que deja entre quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.
Su fallecimiento ha generado tristeza en Puerto Escondido, donde familiares, amigos y miembros de la comunidad lamentan su partida y recuerdan con cariño a un hijo de esta tierra que estuvo ligado a las tradiciones culturales de su pueblo.


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