Una mujer indígena que presentaba dolores de parto y complicaciones de salud tuvo que cruzar el caudaloso río Paparidó con ayuda de una cadena humana, en una arriesgada maniobra de la comunidad para facilitar su traslado y permitirle recibir atención médica.
La emergencia se registró en el municipio de Pueblo Rico, Risaralda, en el corredor que conecta a las comunidades de Kemberdé, en Risaralda, con el Alto Andágueda, en Chocó.
Ante la creciente del río y la falta de un puente, los habitantes se organizaron para ayudar a la mujer a atravesar la corriente, exponiéndose también al peligro para facilitar su llegada a un centro asistencial.
Más de 30 comunidades del Chocó enfrentan dificultades
De acuerdo con la denuncia de Ángela Maya, rectora de la Institución Educativa Dachi Dada Kera, la situación afecta a más de 30 comunidades indígenas del Chocó y alrededor de seis de Risaralda, cuyos habitantes deben cruzar el río para movilizarse.
La preocupación aumenta cuando se presentan emergencias médicas o crece el caudal, pues el paso se vuelve más peligroso y puede dificultar el acceso oportuno a los servicios de salud.
La comunidad ha presentado tutelas, solicitudes y otros documentos ante las entidades competentes, además de realizar mingas para reclamar una solución definitiva. Entre las alternativas planteadas está la instalación de un puente militar, compromiso que, según la denuncia, todavía no se ha materializado.
Los habitantes esperan respuestas del Gobierno nacional, las gobernaciones de Risaralda y Chocó y las entidades responsables de la infraestructura, para contar con un paso seguro que evite nuevas situaciones de riesgo.
El caso de la mujer embarazada vuelve a poner en evidencia las dificultades que enfrentan estas comunidades indígenas para acceder a servicios esenciales y la necesidad de una solución que garantice su movilidad y seguridad.


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