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A pocos días de cumplirse un año de la masacre, denuncian que el proceso avanza entre maniobras jurídicas y demoras que prolongan su dolor
Familiares de Esteban Urueta González y sus trabajadores, asesinados y enterrados en una fosa, denuncian dilaciones en el proceso contra Cristian Petro Almanza y Juan Soto Garcés.


La frustración de los familiares del ganadero sucreño Esteban Urueta González y de sus trabajadores Gerardo de los Santos Marzola y Fredys Manuel Beleño Acosta aumenta con cada aplazamiento en el proceso judicial por la masacre de Chimá.


La audiencia preparatoria de juicio contra Cristian Mauricio Petro Almanza y Juan Fernando Soto Garcés, señalados de ser responsables del triple crimen, volvió a suspenderse este jueves. La diligencia estaba programada para las 9:00 a.m., pero el abogado defensor, Lesmer Quintero Argel, pidió un nuevo aplazamiento alegando que tenía otra audiencia en curso. La fecha fue reprogramada para el próximo 3 de octubre.


Los acusados enfrentan cargos por homicidio agravado, hurto calificado y agravado, porte ilegal de armas, alteración de pruebas y, más recientemente, abigeato agravado, delito por el cual fueron recapturados tras recuperar la libertad por vencimiento de términos.


La situación indigna a los familiares de las víctimas, quienes aseguran que el caso se ha convertido en una “mamadera de gallo”. A pocos días de cumplirse un año de la masacre, denuncian que el proceso avanza entre maniobras jurídicas y demoras que prolongan su dolor.


Cabe recordar que el pasado 4 de julio la audiencia también fue suspendida, luego de que el mismo abogado recusara al juez Joaquín Guillermo Jaramillo Rojas, del Juzgado Penal del Circuito de Sahagún, argumentando falta de competencia para asumir el caso.


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