| “Ya no aguanto más”, expresó durante su intervención, al recordar lo ocurrido en mayo de 2006 |
Con la voz quebrada y el peso de dos décadas de dolor, una madre volvió a revivir uno de los capítulos más difíciles de su vida ante los magistrados de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
“Ya no aguanto más”, expresó durante su intervención, al recordar lo ocurrido en mayo de 2006, cuando su hijo fue asesinado y posteriormente presentado por integrantes del Ejército como una baja en combate.
Desde entonces, su vida ha estado marcada por la ausencia, el sufrimiento y una incansable búsqueda de verdad. A lo largo de estos años, ha tenido que enfrentar no solo la pérdida, sino también el estigma y la lucha por limpiar el nombre de su hijo.
En su testimonio, la mujer relató el impacto que este hecho dejó en su familia y cómo el paso del tiempo no ha sido suficiente para aliviar el dolor. Por el contrario, aseguró que la herida sigue abierta mientras no se conozca toda la verdad y no haya justicia plena.
Ante los magistrados, pidió que su caso no quede en el olvido y que se avance en el esclarecimiento de lo ocurrido, como una forma de dignificar la memoria de su hijo y de tantas otras víctimas.
Su voz se suma a la de muchas familias que han acudido a este tribunal en busca de respuestas, en medio de un proceso que busca reconstruir la verdad y garantizar que hechos como estos no vuelvan a repetirse en el país.
A 20 años de la tragedia, su testimonio se convierte en un llamado urgente a la memoria, la justicia y la no repetición.

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