| Tras sus intervenciones, ambos entregaron las condecoraciones |
La diligencia se llevó a cabo en la Universidad Santiago de Cali, en el marco del Caso 05, que investiga crímenes ocurridos en el norte del Cauca y sur del Valle del Cauca. La audiencia fue presidida por los magistrados Raúl Sánchez y Óscar Parra, quienes lideran investigaciones por graves violaciones a los derechos humanos.
Durante la jornada, familiares de las víctimas asistieron con fotografías de sus seres queridos, cuyos nombres fueron leídos en voz alta. A cada uno, los presentes respondieron “¡Presente!”, en un acto de memoria y dignificación.
“El objetivo de la justicia restaurativa es devolverles la dignidad a las víctimas”, expresó el magistrado Sánchez, quien calificó las medallas como “objetos del engaño” y señaló que serán las víctimas quienes definan su destino.
Entre los comparecientes se encontraban el coronel (r) Jorge Enrique Florián y el mayor (r) Mauricio Ordóñez Galindo, quienes reconocieron su responsabilidad, pidieron perdón y admitieron que las víctimas no eran guerrilleros. “Quienes debíamos proteger la vida, optamos por la muerte”, afirmó Florián, mientras Ordóñez señaló que se construyó una “falsa narrativa” para obtener beneficios institucionales.
Tras sus intervenciones, ambos entregaron las condecoraciones, que quedaron bajo custodia de la JEP y posteriormente en manos de los familiares como parte del proceso simbólico de reparación.
El magistrado Parra cerró la diligencia calificando las insignias como “medallas de la infamia” y reiteró el compromiso del tribunal con la verdad, la reparación y la no repetición, en un acto que abrió espacio para la reconciliación.

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