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Se conoció por parte de las autoridades el escalofriante minuto a minuto de la muerte del comerciante sahagunense y su hija en en La Providencia, Cartagena y cómo cayeron los cuatro capturados.


A las 12:30 de la tarde del jueves 3 de noviembre, empezó la cuenta regresiva para el empresario Jaime Antonio Llorente Arcia quien  se disponía a salir en su camioneta de su apartamento, en el edificio Torres de La Plazuela, para ir en busca de sus tres hijas al colegio Biffi, en el barrio La Providencia.


A esa misma hora, Jair Barrios Hernández, alias ‘Yao’ o ‘el Menor’; y Jesús Leonardo Domínguez Castro, ‘el Pechiche’, quienes tienen un vínculo familiar, salían en moto del barrio El Pozón para cumplir con un macabro encargo que les encomendaron sus jefes en el Clan del Golfo unos dos meses antes.


Por ese plan criminal iban a recibir $5 millones cada uno y un bono especial también representado en dinero por lo que significaba “el objetivo”.


‘El Menor’ y ‘el Pechiche ya habían realizado “trabajos” similares este año. La Policía Metropolitana los involucra directamente en al menos cuatro homicidios que ocurrieron este año en los barrios La María y La Esperanza; en la antigua vía a Ternera y en el sector conocido como Las Antenas, cerca de la Terminal de Transportes.


Tanto Barrios Hernández como Domínguez Castro residen en El Pozón; uno de ellos en el sector Central o Las Letras y el otro en Primero de Mayo. Fue Néstor David Salcedo Vélez quien los contactó entre finales de agosto y mediados de septiembre para hablarles por vez primera del atentado contra Llorente Arcia.


Les aseguraron a los dos que era un “trabajo especial”y a ‘el Menor’, incluso, le “vendieron” la idea de que la víctima, a quien no conocían, habría estado involucrada en el homicidio de un familiar suyo que ocurrió en 2013 en El Pozón por un lío de tierras. Esta información resultó ser falsa.


El plan siguió su camino y en el transcurso de las semanas siguientes ‘el Menor’ y ‘el Pechiche’ fueron recibiendo información acerca de los movimientos del objetivo, un empresario, de 42 años y oriundo de Sahagún (Córdoba).


El 31 de octubre, en el sector de Las Letras, en El Pozón, los dos sicarios recibieron de parte de Néstor los elementos esenciales para cometer el homicidio: una pistola Pietro Beretta, 9 milímetros; y una moto.


En los días siguientes, ‘el Pechiche’ y ‘el Menor’ analizaron el sitio donde iban a cometer el crimen y evaluaron las posibles rutas de escape.


El 3 de noviembre, a eso de las 10 de la mañana, los dos sujetos recibieron la orden por celular de proceder con el atentado. Fue el mismo Néstor quien les dio la orden y quien les dijo que la víctima iba a estar acompañada de otra persona en su camioneta Toyota. Nunca les habló de que iba a recoger a sus hijas.


A la 1:03 p. m., Llorente llegó al colegio y entró directamente al parqueadero para esperar allí a sus tres hijas. ‘El Pechiche’ y ‘el Menor’ llegaron unos minutos después y al cerciorarse que la víctima ya estaba en el sitio, se ubicaron a un lado, cerca de una venta ambulante. Allí esperaron hasta las 2:30 p. m.


Al salir Llorente en su vehículo del colegio, la moto conducida por ‘el Pechiche’ se acercó rápidamente hacia el lado del puesto del conductor y ‘el Menor’ de una disparó cuatro veces. Los cuatro proyectiles impactaron al empresario en el brazo izquierdo, la cabeza y el pecho. Todos fueron de frente hacia la ventana.


Cuando ya pretendían huir, el sicario volvió a disparar dos veces, pero ya de un ángulo casi diagonal. Una de esas balas le dio a Alejandra Llorente Salazar en el abdomen. La niña, de 11 años, iba en el puesto trasero, detrás del asiento del copiloto. La otra bala impactó en una pierna a su hermanita, quien iba a su lado.


Así mataron a padre e hija de 11 años en Cartagena: detalles del cruel plan


El empresario murió en el acto y su hija Alejandra falleció casi una hora después en la Clínica Madre Bernarda. Hubo conmoción en la ciudad y de inmediato comenzó por parte de la Sijín una labor investigativa que dio sus primeros resultados unas 48 horas después.


Escape y capturas

‘El Pechiche’ y ‘el Menor’ cruzaron el barrio La Providencia a toda velocidad, pasaron por la Urbanización Anita y por La Cordialidad antes de llegar a El Pozón. ‘El Menor’ se quedó en su casa y ‘el Pechiche’ siguió el recorrido al municipio de Santa Rosa de Lima. Allí, en un punto ya acordado, lo esperaba Deivys José Angulo Vargas, alias ‘el Viejo’.


Este sujeto, alias ‘el Viejo’, encargado de la logística para una estructura del Clan del Golfo, recibió la pistola y la moto para esconderlas. Luego de eso, ‘el Pechiche’ permaneció escondido en Santa Rosa.


A medida que transcurrían las horas de ese fatídico jueves 3 de noviembre, la consternación por la muerte de padre e hija se sentía en toda Cartagena, incluso a nivel nacional.


Al enterarse por las redes sociales ya tarde en la noche que no solo había asesinado a Jaime Llorente, sino también a su pequeña hija, ‘el Menor’ no tuvo otra opción que escapar hacia Clemencia, donde también residen otros de sus familiares. ‘El Pechiche también huyó hacia esa población en la madrugada del viernes 4.


Para ese entonces, cuatro funcionarios de la Sijín encargados de la investigación ya habían recibido información por parte de una fuente humana de donde podrían estar los sicarios.


Ese dato lo analizaron con los videos captados por más de 30 cámaras de seguridad y por las características precisas que tenían de ‘el Pechiche’, a quien habían capturado recientemente por uso de documento falso.


El sábado 5 en la madrugada, la Sijín dio el golpe y capturó en una vivienda de Clemencia a los dos presuntos sicarios de Llorente Arcia y su hija. Los dos sujetos estaban a la espera de 500 mil pesos para huir a Venezuela. Ni siquiera les alcanzaron a pagar los $10 millones que les prometieron a ambos ni mucho menos el bono extra por ese “trabajo especial”.


¡Faltan tres!

Ya en el interrogatorio, ‘el Pechiche’ y ‘el Menor’ aceptaron su participación en el atentado e informaron de las otras dos personas que los contrataron para cometer el homicidio. Fue así como la Sijín dio con el paradero casi una semana después de ‘Néstor’ y ‘el Viejo’.


Al primero de ellos lo capturaron mientras caminaba por el barrio Canapote y al segundo en su casa, en Santa Rosa de Lima. Ambos fueron enviados a la Cárcel de Ternera como coautores en los delitos de homicidio agravado y porte de arma de fuego. Ninguno de los sujetos aceptó los cargos ante el juez de Garantías.


Jair Barrios y Jesús Domínguez Castro también están asegurados con cárcel por homicidio agravado y porte ilegal de arma de fuego.


Las investigaciones indican que los cuatro pertenecerían a una misma estructura del Clan del Golfo liderada por alias ‘el Gomelo’. Otros tres miembros de esa banda estarían involucrados en el atentado contra Llorente.


Lo que no está claro aún es si esa organización está directamente con el homicidio del empresario o fue contratada para cumplir con ese macabro plan.

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