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Como en los tiempos de NOE, literalmente el día sábado 5 de noviembre será descrito como uno de los más lluviosos de este año 2022. El diluvio que cayó dejó una ciudad inundada, en casi todo su territorio.


Bajo esas fuertes gotas que cayeron del cielo fue sepultada en la tarde de este sábado 5 de noviembre la estudiante de sexto grado Alejandra Llorente Salazar, de 11 años que soñaba con ser campeona mundial de patinaje y su papá Jaime Llorente Arcia, quien era un destacado comerciante. En el cementerio Jardines de Cartagena fue su último adiós.


Una multitud acompañó a la familia Llorente Salazar, a la que la violencia desmedida destruyó en cinco minutos. Ese jueves, Jaime fue en su camioneta a recoger a sus tres hijas del Colegio Biffi y solo pasaron unos 10 minutos o menos para que los sicarios disparan contra el vehículo.


Jaime murió en el acto tras recibir dos balazos y ‘Aleja’, dos horas después en medio de una cirugía, en la Clínica Madre Bernarda. Gabriela, de 9 años, también fue impactada pero está fuera de peligro y junto con la otra menor deberá recibir atención de especialistas en psicología por el fuerte shock que vivieron al presenciar tanta crueldad.


A las 2 de la tarde, estudiantes del Colegio Biffi, en especial el curso de 602, al que pertenecía la menor, realizaron un sentido homenaje en una sala de velación del cementerio. La banda de la institución entonó melodías para la menor que también tenía habilidades para el canto.


Globos blancos, pancartas, flores y camisetas blancas llenaban el lugar donde el dolor era más intenso al ver a la madre de la niña y esposa despidiendo  a sus seres queridos en medio de dolorosas palabras y sumergida en un sufrimiento que no se puede describir.






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