| Los damnificados expresan que la exposición sin consentimiento vulnera su dignidad y convierte la tragedia en espectáculo |
La creciente del río Sinú dejó a decenas de familias de la vereda San Rafael, en San Pelayo, Córdoba, con sus viviendas bajo el agua y múltiples pérdidas materiales. En medio de la emergencia, los afectados aseguran que además de enfrentar las consecuencias de la inundación, deben soportar la presencia constante de personas que llegan a grabar contenido para redes sociales.
Según denuncian, algunos visitantes cargan niños, ayudan momentáneamente a adultos mayores o recorren las zonas anegadas únicamente para obtener imágenes y luego retirarse sin dejar ayudas concretas. Esta situación generó indignación en la comunidad, especialmente tras la difusión de un video en el que una mujer cuestiona que se esté “ganando plata a costillas” del sufrimiento ajeno.
Los damnificados expresan que la exposición sin consentimiento vulnera su dignidad y convierte la tragedia en espectáculo. Por ello, han decidido limitar el ingreso de personas que no formen parte de organismos oficiales o de grupos que realmente lleven apoyo humanitario.
Mientras en redes sociales crece el debate, en San Pelayo las familias insisten en que lo urgente no son las cámaras, sino soluciones reales, respeto y acompañamiento efectivo para superar la emergencia.
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